
He estado tratando de decidir cuál es el mejor tomate que he comido. Luego de mucho deliberar, la respuesta es… los que como en verano. Se han convertido en un clásico de la temporada, y hoy quiero compartirte todo sobre los tomates. Bueno, no todo, pero sí lo que sé.
El tomate es un vegetal (o… ¿debería decir fruta?) muy versátil. Es perfecto para comer crudo, en jugos, ensaladas, salsas, estofados y sopas. Además, existe una gran variedad de ellos.
Mi favorita es la variedad corazón de buey. Es un tomate súper jugoso y tiene una piel fina que lo hace propenso a romperse. Además, su apariencia es graciosa. Debido a su piel tan delicada, no resiste largos viajes, por lo que es mejor conseguirlo de agricultores locales.
Entre mayo y septiembre, los tomates están en su mejor momento, ya que durante esta época se cosechan en su punto de maduración, especialmente aquellos que compras directamente a los agricultores. Y eso hace una gran diferencia.

Ahora que sabes cuándo es la temporada de tomates, hablemos de su contraparte.
Durante el invierno, estos se cosechan con apenas un pequeño rastro de rubor rojo y se maduran artificialmente con gas etileno. Viajan por todo el país hasta llegar a nuestros anaqueles, brillantes, pero insípidos. ¿Has probado esos tomates en invierno? Si algo he aprendido aquí, en NY, es a comer productos de temporada.
Mi invitación es que, si tienes tiempo, vayas al mercado de agricultores y les preguntes cuál es, para ellos, el tomate con mejor sabor. Escúchalos y compra algunos (o muchos). Verás que su sabor es fantástico.

¿Cómo seleccionar los tomates?
- Escoge tomates que se sientan pesados y que además tengan un aroma fragante. Si un tomate no huele a nada, es probable que no tenga ningún sabor.
- Evita apretar los tomates con la yema de los dedos, ya que esto les causará hundimientos (no importa qué tan suave lo hagas).
- Evita el desperdicio de alimentos. Si encuentras un tomate que tiene algún hundimiento o no tiene una piel perfecta, cómpralo igual. Todavía puedes disfrutar mucho de ese tomate.

¿Dónde guardarlos?
- Estoy segura de que más de una persona ha guardado los tomates en el refrigerador. Sin embargo, el mejor lugar para almacenarlos es sobre una mesada, lejos de las posibles fuentes de calor y ventanas (para evitar la exposición directa al sol). El frío del refrigerador elimina el sabor, resultando en un tomate más insípido. No obstante, si decides refrigerarlos, puedes sacarlos 24 horas antes de consumirlos para que recuperen su sabor.
- Por otro lado, la exposición directa al sol acelera el proceso de maduración, lo que hará que tus tomates se pongan demasiado suaves (perfectos para salsas). Si necesitas terminar de madurarlos, colócalos en una bolsa de papel. Así atrapas los etilenos que ocurren naturalmente.
Si te interesa preparar algunas recetas, te invito a chequear esta receta para preparar marinara casera con tomates asados, estos pinchos o brochetas de ensalada caprese, o estos huevos pochados en cama de pesto y tomates.
Ahora que sabes cuándo y cómo comprar tomates, puedes hacerlos los protagonistas de tu mesa. Puedes comerlos crudos, asados, en jugos, en salsas… La verdad es que se trata de ser creativo al respecto. Yo estaré compartiendo más recetas, así que no olvides suscribirte para mantenerte al tanto de lo nuevo.