
¡Hola! Hoy te comparto esta receta de mi ensalada de remolacha favorita. Es muy sencilla; solo tienes que cocinar las remolachas enteras hasta que estén tiernas, aproximadamente 1 hora. Luego, frota suavemente la piel para pelarlas, córtalas en tamaño bocado y sírvelas sobre un aderezo de yogur cremoso y fresco con muchas hierbas frescas. Esta ensalada de remolacha con yogur y eneldo es una guarnición elegante.
Sí, esta es mi receta favorita de ensalada de remolacha, pero después de un bocado, estoy bastante segura de que también será tu favorita. Hay algo en la combinación de remolachas tiernas y dulces con yogur griego cremoso y fresco, junto con el eneldo fresco, que crea una combinación de sabores perfecta.
Además, esta es una preparación donde cada uno de los elementos puede hacerse con anticipación. Esta ensalada es perfecta para acompañar pollo horneado o simples chuletas de cordero. Realmente, combina bien con cualquier plato que no eclipse el hermoso y delicado sabor de esta sencilla ensalada de remolacha.

Ingredientes necesarios para esta ensalada de remolachas
- Remolacha: Cualquier variedad. ¡Escoge la que más te guste! Las remolachas rojas son mis favoritas por su hermoso color y, en mi opinión, tienen un sabor más dulce.
- Aderezo de yogur griego: Es una combinación de yogur griego, ajo, ralladura de limón, eneldo fresco, aceite de oliva, sal y pimienta.
- Limón: Equilibra perfectamente la dulzura de las remolachas.
- Aceite de oliva virgen extra: Como con todas las ensaladas, utiliza un aceite de alta calidad, si es posible.
- Rábanos: Aportan un toque crujiente y fresco.
- Sal gruesa: Para resaltar los sabores naturales de las remolachas. Yo he usado sal de rosas, pero cualquier sal gruesa le va bien.
- Pimienta negra recién molida: ¡Para condimentar todo!
- Eneldo fresco: El eneldo es una hierba que combina muy bien con la remolacha.



¿Cómo cocinar las remolachas?
La forma de cocinar las remolachas dependerá de tus preferencias, pero aquí te comparto algunos Pizca tips y métodos:
- Remolachas asadas: Esta es la opción que probablemente le dará más sabor a las remolachas. Sin embargo, es fácil quemarlas debido a su alto contenido en azúcares. Para evitarlo, me gusta añadir un poco de agua a una bandeja para horno, junto con un poco de jugo de limón o vinagre de vino rojo, sal y pimienta, y cubrir con papel aluminio. Las horneo a una temperatura de 350°F (180°C). El vapor ayudará a evitar que las remolachas se quemen.
- Remolachas hervidas: Este método es probablemente el más fácil de todos. Sin embargo, las remolachas no tendrán mucho sabor. Simplemente pon a hervir una olla grande con agua y sal. Una vez que hierva, añade las remolachas y cocina hasta que puedas pincharlas fácilmente con un tenedor.
- Remolachas al vapor: Esta es mi manera favorita de cocinar las remolachas para esta ensalada. Para ello, necesitarás una canasta para cocinar al vapor. Esta canasta se coloca dentro de una olla con unos centímetros de agua hirviendo y se tapa. De esta manera, las remolachas se cocinan con el vapor y no están en contacto con el agua. Así, la dulzura de la remolacha se intensifica y no se diluye en el agua. Cocínalas hasta que puedas pincharlas con un tenedor.
Sin más, aquí te comparto la receta.
Con amor, Mary.