Rigatoni con ragú de berenjena y carne

Ragú con berenjena y carne

Hay recetas que son un plato de puro amor, y este rigatoni con ragú de berenjena y carne es exactamente eso. Una salsa de tomate rica y reconfortante, carne molida, berenjena asada hasta quedar tierna y cremosa, un toque de vino tinto y mucho queso parmesano; todo termina mezclándose con rigatoni al dente para crear una pasta abundante, sabrosa y perfecta para una cena acogedora.

La berenjena es el secreto

La protagonista, sin duda, es la berenjena. En lugar de cocinarla directamente en la salsa, la aso primero en el horno hasta que queda completamente suave. Esto concentra su sabor y hace que su textura sea casi cremosa. Después la incorporo al ragú, donde prácticamente se deshace y ayuda a darle cuerpo a la salsa. Es un paso extra que vale la pena.

Para esta receta utilizo berenjenas pequeñas. Las corto en cubos pequeños y las llevo al horno hasta que estén tiernas y doradas. Me gusta esta técnica, ya que deja algunos trocitos de berenjena que aportan textura y hacen que la salsa se sienta más casera.

Al incorporarla al ragú, la berenjena absorbe todos los sabores de la salsa de tomate, la carne, el ajo, la cebolla y el vino tinto.

Un ragú lleno de sabor

La base comienza dorando muy bien la carne molida. Este paso es importante porque ese dorado inicial aporta muchísimo sabor.

Después vienen la cebolla y el ajo, seguidos por la pasta de tomate y un poco de chile rojo. Cocinar la pasta de tomate hasta que se oscurezca ayuda a desarrollar un sabor más profundo y ligeramente dulce.

El vino tinto desglasa la olla y aporta otra capa de sabor. Luego agregamos la passata o salsa de tomate y dejamos que todo hierva suavemente.

Cuando la berenjena entra en escena, la salsa cambia de textura: se vuelve más espesa, suave y cremosa.

Unas ralladuras de nuez moscada y albahaca fresca son el toque final.

¿Por qué rigatoni?

Porque esta salsa lo pide: la pasta en forma de tubos es perfecta.

Los rigatoni tienen el tamaño y la forma perfecta para atrapar el ragú tanto por dentro como por fuera. Cada bocado tiene un poco de carne, tomate y berenjena. Pero siéntete libre de usar la pasta de tu preferencia.

¿Por qué algunas berenjenas son amargas?

Aunque hoy en día muchas variedades son mucho menos amargas que antes, algunas berenjenas pueden tener un ligero sabor amargo, especialmente si están muy maduras o han sido cultivadas bajo condiciones de estrés. La mejor forma de evitarlo es elegir berenjenas firmes, pesadas para su tamaño y con la piel lisa y brillante; también, variedades como la berenjena siciliana son mucho más dulces.

Si quieres asegurarte de que no aporten amargor a la salsa, puedes cortar las berenjenas, espolvorearlas generosamente con sal y dejarlas reposar durante 20–30 minutos. Después, enjuágalas y sécalas muy bien antes de cocinarlas. La sal ayuda a extraer parte de los compuestos responsables del sabor amargo y, además, permite que la berenjena se cocine de manera más uniforme. También puedes probar la pulpa antes de incorporarla al ragú; si alguna resulta amarga, es mejor no añadirla a la salsa y evitar así que ese sabor se apodere de todo el plato.

Rigatoni con ragú de berenjena y carne

Rigatoni con ragú de berenjena y carne

Receta de Mary

Un plato de rigatoni reconfortante con un ragú lleno de sabor, preparado con berenjena asada, carne molida, tomate, vino tinto y un toque de crema. Terminado con abundante Pecorino Romano recién rallado y albahaca fresca, este plato es de esas recetas que dan ganas de repetir durante toda la temporada.

Porciones

4-5

porciones
Tiempo de preparación

30

minutos
Tiempo de cocción

40

minutos

Ingredientes

  • 4 berenjenas pequeñas

  • Aceite de oliva, cantidad necesaria

  • Sal y pimienta al gusto

  • 3 dientes de ajo

  • 1/2 cucharadita de semillas de eneldo

  • 250 g de carne molida

  • 1 cebolla redonda mediana, cortada en cubitos

  • Chile en hojuelas, al gusto

  • 2 cucharadas de pasta de tomate

  • Nuez moscada (una pizca)

  • 1/2 taza de vino (preferiblemente rojo)

  • 1 lata de 8 oz de puré de tomate (puedes usar tomate fresco licuado, pero el tiempo de cocción sería más largo)

  • 1 taza de agua o caldo de pollo

  • 1 puñado de albahaca fresca

  • 400 g de rigatoni o pasta de tu preferencia

  • Para servir
  • Queso parmesano rallado

  • Hojas de albahaca fresca o perejil

Modo de preparación

  • Precalienta el horno a 425 °F (220 °C). Corta las berenjenas en cubos y colócalas en una bandeja para hornear. Rocía con un poco de aceite de oliva y sal, y ásalas hasta que estén muy tiernas y doradas, aproximadamente 20 minutos, dependiendo del tamaño. Retira del horno y reserva.
  • Mientras se asan las berenjenas, machaca el ajo y las semillas de eneldo en un mortero hasta obtener una pasta y reserva. Para preparar el ragú, precalienta una olla grande con un poco de aceite de oliva, a fuego medio. Añade la carne molida en una capa uniforme y sazona con sal y pimienta. Déjala dorar sin moverla durante 3–5 minutos. Dale la vuelta y continúa cocinando mientras la desmenuzas, unos 2–3 minutos más.
  • Añade el ajo y la cebolla, y cocina hasta que estén suaves, unos 3–5 minutos.
    Incorpora la pasta de tomate, la nuez moscada y las hojuelas de chile, y cocina, revolviendo, hasta que la pasta de tomate se oscurezca y adquiera un color rojo ladrillo, unos 2–3 minutos. Añade el vino tinto y raspa el fondo de la olla para incorporar todos los trocitos dorados. Agrega la salsa de tomate y el agua o caldo. Sazona con sal y pimienta.
  • Lleva a un hervor suave y cocina a fuego bajo durante unos 15 minutos.
    Añade la berenjena asada y mezcla bien. Agrega la albahaca. Cocina unos minutos más para que todos los sabores se integren. Prueba y ajusta la sazón.
  • Mientras tanto, sala generosamente el agua hirviendo y cocina el rigatoni hasta que esté al dente. Antes de escurrirlo, reserva aproximadamente una taza del agua de cocción. Añade la pasta al ragú y mezcla bien. Agrega un poco del agua de cocción, según sea necesario, hasta conseguir una salsa que cubra perfectamente cada pieza de pasta.
  • Sirve con queso parmesano rallado y más albahaca fresca.

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