
Hay recetas que parecen demasiado sencillas para convertirse en algo tan delicioso. Este pastel de manzana es una de ellas. Lleva muchísimas manzanas y apenas la cantidad justa de masa para unirlas, creando un pastel de textura suave, cremosa y casi tipo flan o natilla (custard).
No es el tipo de torta esponjosa. Si es eso lo que buscas, esta no es la receta adecuada. Por el contrario, este pastel de manzana es como el relleno de un pie, sin la corteza. Pero te prometo que es delicioso.
La magia está en que las manzanas son realmente las protagonistas: se mezclan con una masa sencilla de mantequilla, huevos, azúcar morena, vainilla y las especias típicas del otoño, y durante el horneado todo se transforma en un pastel dorado, jugoso y perfumado.
Es una receta perfecta para el otoño, cuando las manzanas están en su mejor momento.
Un pastel donde las manzanas son las protagonistas


Mi parte favorita de esta torta de manzanas es la proporción entre fruta y masa. No es el típico pastel de manzana en el que encuentras algunos trozos de manzana entre capas de bizcocho. Aquí sucede exactamente lo contrario: hay manzanas por todas partes y la masa simplemente las mantiene unidas, justo lo necesario.
El resultado es un pastel húmedo, muy delicado y con una textura casi cremosa en el centro, mientras que la parte superior adquiere ese precioso tono dorado durante el horneado.
Es mejor servirlo el mismo día en que se prepara, pero puede conservarse sin cubrir, a temperatura ambiente, hasta 3 días. Si lo cortas, coloca papel para hornear o plástico directamente sobre las superficies cortadas, pero no cubras todo el pastel, ya que podría humedecerse demasiado. Pero repito, es mejor servirlo el mismo día y todavía tibio.
¿Qué tipo de manzana utilizar?


Para este pastel, lo ideal es utilizar manzanas firmes que mantengan su forma al hornearse, pero que se vuelvan tiernas y jugosas. Mis favoritas son Honeycrisp, Pink Lady, Braeburn, Granny Smith o Golden Delicious. También puedes combinar dos variedades: una más dulce y aromática con otra ligeramente ácida, para conseguir un sabor más equilibrado. Evita las manzanas demasiado blandas o harinosas, ya que pueden deshacerse durante el horneado y aportar demasiada humedad a la masa. Para mí, una combinación de Honeycrisp y Granny Smith es especialmente buena: dulzor, acidez y un poquito de textura en cada bocado.
Pizca tip

Sírvelo ligeramente tibio, solo o acompañado de una cucharada de crema batida o una bola de helado de vainilla. Para un toque extra, sirve con salsa de caramelo.