
Una de mis cosas favoritas de este tiempo son los hermosos vegetales y la abundancia de hierbas. Así que, en mi visita pasada al mercado de agricultores, compré todo el calabacín que pude, ahora que está en su mejor momento y al mejor precio. Y bueno, la albahaca que crece en mi ventana ha sido generosa. Con estos dos ingredientes, preparé esta deliciosa crema de calabacín ligera para la cena.
Pensarán que siempre digo lo mismo, pero les prometo que no miento. Esta receta es fácil, deliciosa, con pocos ingredientes, y tendrás la cena lista en 30 minutos. Para esta receta necesitas calabacín, cebolla, ajo, aceite y agua o caldo de verduras. Así de sencillo. Además, puedes añadir semillas de girasol y granada como toppings; estas le añadirán textura a la crema.
Ligera: una crema sin la CREMA

De todos los vegetales y verduras, nunca se me habría ocurrido que el calabacín resultaría en una crema tan deliciosa, por su alto contenido en agua. Pensaba que necesitaría crema de leche o cualquier equivalente para obtener una consistencia perfecta. Después de todo, ¿quién quiere una crema de calabacín aguada, como una sopa clara?
Sin embargo, esta deliciosa sopa no necesita de crema para lograr esa textura suave y sedosa que caracteriza a estas preparaciones. Vas a obtener ese resultado sin todas las calorías extra de la crema de leche.
Esta crema de calabacín ligera es una de las recetas favoritas en casa. Es súper fácil de preparar y tardarás menos de 30 minutos de principio a fin. Y lo mejor: un bowl grande de esta crema tiene solo 60 calorías.
A mí me gusta añadir semillas para darle un toque crujiente. Puedes agregar queso rallado y trozos de pan tostado para hacerla más sustanciosa, pero esas son solo algunas de las opciones. También puedes añadir hierbas frescas, salsa pesto, yogur, aceite de oliva, etc.
