
No sé qué me pasa últimamente, pero todo lo que quiero hacer es ponerle fruta a la ensalada. Debe ser por los días calurosos del verano o por lo dulces que están las frutas de esta temporada. Lo que sí sé es que es delicioso. Se me hace agua la boca solo de pensar en esta combinación: ensalada de melón y rúcula. Si te gustan las ensaladas con fruta, puedes probar también esta panzanella de durazno y queso burrata.

Esta ensalada es súper fresca. El sabor a nuez de la rúcula, el dulzor de la fruta y lo salado del queso mozzarella tienen un balance perfecto. Por otro lado, las semillas de girasol aportan un toque crujiente que añade textura a la ensalada. Todos estos ingredientes se complementan muy bien entre sí.
Además de su sabor, esta ensalada de melón y rúcula luce muy atractiva. Sin embargo, formar esferas de melón no solo resulta un poco complicado, sino que tampoco es la forma más eficiente de comerlo. Terminarás con muchos restos de fruta, así que, si lo prefieres, trocea el melón en pedazos de tamaño bocado. Ahora, si buscas una presentación más vistosa, anímate con las esferas, pero no olvides aprovechar el resto del melón para consumirlo después.
Hablemos de los ingredientes de esta ensalada
Rúcula: según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), unos 40 gramos de rúcula aportan únicamente 10 calorías, 1 g de proteína, 1,5 g de carbohidratos y 0,3 g de grasa. Además, esta cantidad aporta el 20 % de la vitamina A, el 50 % de la vitamina K y el 8 % de la vitamina C recomendadas diariamente. Por eso, la rúcula es una verdadera maravilla verde.
Melón: el melón, junto con la patilla (sandía), es una de las frutas con mayor contenido de agua y, en consecuencia, con menor contenido calórico. Además, ayuda a sentirte lleno por más tiempo, por lo que es perfecta para el verano. Para ponerlo en números, el 85 % del peso del melón es agua. Cada 100 g de su pulpa contienen apenas unas 35 calorías, 8 g de azúcares, 1 g de fibra y una escasa cantidad de grasas, solo 0,1 %.
Queso mozzarella: aporta nutrientes como vitaminas B1 y B2. Es rico en vitamina A, calcio y fósforo. Además, ¿a quién no le gusta el queso mozzarella?