
Hay recetas que preparo porque las he planeado con antelación y otras que nacen simplemente de abrir la nevera y ver qué tengo a mano. Esta pasta con atún y calabacín pertenece definitivamente a la segunda categoría.
Es una de esas recetas sencillas que terminan convirtiéndose en favoritas: pocos ingredientes, muy poco esfuerzo y muchísimo sabor. El calabacín se cocina hasta quedar tierno y ligeramente dorado, mientras el atún aporta ese toque sabroso que combina perfectamente con la pasta y los garbanzos.
Todo se une con un buen chorrito de aceite de oliva y un poco del agua de cocción de la pasta para crear una salsa ligera que cubre cada bocado.
¿Por qué te va a encantar?

Esta pasta con atún es la receta perfecta para una comida entre semana cuando quieres cocinar algo rico y casero sin pasar demasiado tiempo en la cocina. Lo que más me gusta de este plato es precisamente que no intenta ser complicado. Es comida sencilla, hecha con ingredientes que probablemente ya tienes en casa, y demuestra que no necesitas una larga lista de ingredientes para preparar algo delicioso.
Además, es una de esas preparaciones fáciles de adaptar. Puedes añadir unas hojuelas de chile si te gusta el picante, un poco de limón para darle frescura o hierbas frescas como perejil o albahaca.
Y hay otra cosa que me encanta: está deliciosa recién hecha, pero también funciona muy bien para comer al día siguiente.
Mis consejos para que quede perfecta

- Dora bien el calabacín. No lo cocines en exceso hasta que pierda su textura. Un poco de color le dará mucho más sabor.
- No olvides el agua de la pasta. Es uno de los mejores trucos para conseguir que una pasta sencilla quede bien ligada y jugosa.
- Usa un buen aceite de oliva. Aquí el aceite no es solo un ingrediente más; su sabor realmente forma parte del plato.
- Adáptala a tu gusto. Puedes añadir un poco de chile para darle picante, limón para aportar frescura o hierbas frescas para decorar.