
La historia de cómo terminé con docenas de estos chips de manzana y canela tiene dos partes, y quiero contárselas.
Primero, la semana pasada fui al supermercado y me volví loca al ver tantas manzanas. Había de todo tipo, color y tamaño. Y yo, que soy fan de las manzanas, no me resistí y compré… mmm… unas pocas. Bueno, no tan pocas. Ok, ok… en verdad fueron demasiadas. Me di cuenta de ello cuando llegué a casa y no tenía más espacio para ponerlas. Pero ustedes entenderán: compré una bolsa entera por el costo de una sola manzana fuera de temporada.
Lo segundo, recibí de regalo el libro del chef Alton Brown, EveryDayCook. Entre otras cosas, el chef comparte las herramientas que más utiliza, entre ellas una mandolina. Desde hace algún tiempo deseaba adquirir una, pero todas esas piezas y su armado realmente me habían mantenido alejada. Sin embargo, la que Alton Brown menciona en su libro no solo es simple, sino también muy económica. Así que fui a la tienda más cercana y me compré la misma mandolina.

Entonces ahí estaba yo, con una mandolina nueva que probar y un montón de manzanas. Entonces recordé estos chips de manzana y canela. Durante esta época, es muy común conseguirlos en el supermercado; generalmente son fritos. Pero ya los había hecho en casa anteriormente, horneados y usando solamente dos ingredientes: manzana y canela.
Ingredientes estrella: manzana y canela


La manzana tiene un gran aporte nutricional. Es rica en antioxidantes, vitaminas del grupo B, vitamina C, potasio y calcio. Además, es rica en fibra. Lo mejor es que es naturalmente dulce. Siempre digo que es el caramelo de la naturaleza.
Por otro lado, la canela tiene la capacidad de hacer que todo huela y sepa mejor. Su aroma inconfundible enfatiza aún más los sabores dulces, lo que reduce la necesidad de añadir edulcorantes en cualquier preparación. Además, tiene fama de actuar como anestésico, antiestrés, expectorante, digestivo… y hasta como producto antienvejecimiento.
El secreto…

El secreto para obtener unos chips de manzana y canela súper crujientes está en dos pasos. Primero, secar las manzanas rebanadas entre dos paños absorbentes; al eliminar el exceso de agua, facilitarás el proceso de secado en el horno. Segundo, hornearlas por un tiempo largo a temperaturas muy bajas, lo que hará que las manzanas pierdan su humedad y se vuelvan súper crujientes.
Estos chips de manzana y canela son saludables, súper dulces, crujientes y deliciosos, perfectos para un snack cuando se te antoje algo crocante (tipo papas fritas) y para la merienda de los más pequeños de la casa. Y como extra, tu casa olerá delicioso mientras los preparas.