
En los últimos años, los smoothies o batidos de fruta han sido una tendencia, y su popularidad va en aumento. Ahora forman parte de nuestras costumbres colectivas. Probablemente se deba al interés cada vez mayor por encontrar alternativas saludables para nuestra alimentación. A veces, cuando quiero una comida fácil, rápida y saludable, acudo a mi licuadora. Este smoothie bowl de mango y kéfir es una de mis combinaciones favoritas.

Este smoothie bowl es perfecto para el desayuno o como merienda cuando estás apurado, pero necesitas una comida que te sustente y que sea linda (porque me gusta que la comida luzca bien). Especialmente en verano, cuando quieras refrescarte y prefieres mantener la cocina apagada, porque ¿quién quiere cocinar con temperaturas de 30 ºC?
Esta receta es simple. Espero que la intentes y que la disfrutes tanto como yo.
A mí me gusta porque:
- Es cremosa.
- Tiene un sabor a frutas que me encanta.
- Es rica en nutrientes.
- Es saludable.
- Está endulzada de manera natural.
- Es rápida.
- Y te dejará satisfecho por un buen rato.

Respecto a los toppings, este bowl lleva hojuelas de coco, semillas de amapola, algunas hojas de menta y moras. Las frutas son opcionales, ya que todo el batido está hecho a base de frutas.
Dos súper ingredientes de este smoothie bowl: kéfir y cúrcuma

Este smoothie usa kéfir como base cremosa, perfecta para un batido. Es un producto lácteo rico en probióticos, similar al yogur, pero con un sabor ligeramente diferente y una textura más líquida. Aquí lo combinamos con una especia conocida por sus propiedades antiinflamatorias: la cúrcuma. Además, le brindará a tu smoothie bowl un sabor ligeramente dulce, con un toque de madera, un fondo picante y un amargor final (si es que tiene algún sentido).
¿Sabías que…?
El nombre de la cúrcuma proviene de la palabra «curcumina», que es la sustancia responsable del color amarillo intenso de esta especia. Es de uso muy popular en la cocina de la India y en la medicina, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Su forma de uso más extendida es en polvo; sin embargo, también puede conseguirse fresca. Es una raíz de apariencia similar al jengibre, pero de un color más intenso. Debes manipularla con cuidado, porque puede manchar tus manos por días, ni hablar si cae en tu ropa.