
La temporada de duraznos abarca los meses de junio y septiembre, lo que los convierte en el bocadillo perfecto del verano. Por eso quiero compartirles lo que he aprendido, tanto por experiencia propia como por lo que me han contado vendedores y agricultores, sobre esta delicada fruta.

¿Cuándo comprar?
Como lo mencioné antes, la mejor temporada es durante el verano, por lo que estarán disponibles entre junio y septiembre. Sin embargo, las temperaturas frías no son favorables para el cultivo de esta fruta, así que estarán en su mejor momento entre julio y agosto, especialmente en regiones con climas templados.

¿Cómo comprar duraznos?
Para asegurarte de que al llegar a casa puedas disfrutar de un durazno jugoso, dulce y delicioso, fíjate en las siguientes características y compra aquellos que las reúnan:
- Color: busca un tono dorado uniforme de fondo. Ten en cuenta que el enrojecimiento característico, similar a un rubor, no indica necesariamente que el durazno esté maduro. Incluso aquellos con un bellísimo color rojizo pueden no estar listos.
- Evita: no compres duraznos con un tono verdoso alrededor del tallo o la cuenca donde este se encontraba. También evita aquellos que tengan la piel arrugada, manchas oscuras o aspecto seco, pues ya estarán pasados.
- Textura: un pequeño chequeo del durazno es fundamental; revisa que no estén ni duros como roca ni demasiado blandos.
NOTA: al comprobar la textura, evita apretar con las puntas de los dedos, ya que los duraznos son muy delicados y se dañan fácilmente. Podrías arruinar un durazno perfecto. La técnica correcta es colocarlo en la palma de la mano y presionar suavemente usando todos los dedos.

A la hora de comer…
Los duraznos son una fruta maravillosa para comer fresca. Lávalos completamente y frótalos con una servilleta de papel o toallín para remover esos pelitos finitos que tienen en la piel y que pueden resultar desagradables a la hora de comer. Además, pueden ser servidos en ensaladas, batidos, mermeladas, tartas, etc.
Algunas especias que van muy bien con esta fruta son la canela, el jengibre y la nuez moscada. Alcoholes como el amaretto y el ron también enaltecen el sabor del durazno. Si cocinas cerdo o ternera, el durazno puede ser un complemento perfecto.