
Listo en minutos, este smoothie bowl de açaí está lleno de pulpa de açaí, frutas y todos tus toppings favoritos. Aprende lo fácil que es preparar tus propios smoothie bowls en casa y disfruta de toda la fibra, antioxidantes y grasas saludables en cualquier momento del día, por solo una fracción del costo.
El açaí se ha ganado su lugar como superalimento, porque realmente lo es y todos quieren probarlo. Si estás leyendo esto, es porque seguramente también te llama la atención, ¿verdad?
Afortunadamente, esta receta es básicamente un tazón de batido de fruta súper espeso con un ingrediente muy especial: puré de bayas de açaí.
Soy fan de los smoothies servidos en un bowl. Puedes ver estas otras recetas similares.
¿Qué es el açaí?

Es el fruto de la palmera de açaí, originaria de las selvas tropicales de América del Sur. A simple vista, se parece a una mezcla entre una uva y un arándano. Aproximadamente el 80 % de la baya de açaí es semilla y el 20 % restante contiene todo su valor nutricional.
Muchos consideran que esta baya contiene más antioxidantes que los arándanos, fresas, moras o frambuesas. ¡Lo cual ya es mucho decir!
¿Es el bowl de açaí saludable?
Hay muchas cosas buenas en un bowl de açaí tradicional: frutas congeladas y frescas, mantequilla de semillas y frutos secos, leche de almendras, nueces y semillas. Todos estos son alimentos muy ricos en nutrientes, por lo que esta preparación está llena de antioxidantes, vitaminas, minerales, fibra, proteínas y grasas saludables.
Sin embargo, muchos de los ingredientes que se incluyen en un tazón de açaí comparten un mismo problema: su alto contenido de azúcar. Cuando combinamos jugo de fruta, frutas congeladas y frescas, mantequilla de nuez, miel y granola en el mismo plato, el contenido de azúcar puede llegar a ser muy alto.
Algunos bowls de smoothies pueden llegar a tener hasta 50 gramos de azúcar (el equivalente a 12 cucharaditas), el doble de lo que la American Heart Association recomienda como consumo diario para las mujeres.

¿Cuándo comerlo?
No deberías consumirlo para el desayuno o el almuerzo varias veces por semana. Un enfoque más inteligente podría ser reemplazar postres como el helado o el yogur congelado por un tazón de açaí ocasional. También tienes la opción de hacer tu propio tazón de açaí, lo que te permitirá controlar mejor los ingredientes y la cantidad de azúcar.