
Estos huevos pochados en cama de pesto y tomates son uno de mis desayunos favoritos. Por años he comido huevos cocidos, en tortilla, fritos o, mis favoritos, revueltos. Y, por supuesto, completamente duros. Para ser honesta, a veces sobrecocidos. Nunca me habría atrevido a probar un huevo con la yema suave. NUNCA. Pero bueno, las cosas tienden a cambiar con la experiencia, y cuando se trata de la comida, nunca sabes hasta que lo pruebas.
Un día fui con una amiga a un restaurante cerca de casa; ella jura que los huevos benedictinos en ese restaurante son lo mejor del mundo. Y bueno, ¿por qué no probarlos? Ese día hice un descubrimiento: mis huevos favoritos son con la yema cremosa, fritos o pochados. Y ella tenía razón, los huevos benedictinos en ese restaurante son divinos. Por cierto, es un restaurante de tapas español llamado Boquería, por si vives en NY y quieres visitarlo (esto no es publicidad pagada).

Y eso me lleva al desayuno de mi sábado pasado, ya que es una de mis maneras favoritas de comer huevos pochados. Es una combinación que funciona muy bien junta. El pesto de col rizada, los tomates dulces y jugosos, más el huevo, hacen un platillo perfecto. Además, es un desayuno saludable, muy versátil; puedes intercambiar los huevos pochados por huevos fritos, cocidos o revueltos, según prefieras. Y tendrás un desayuno completo en menos de 30 minutos.
Así que esta receta de huevos pochados en cama de pesto y tomates es para esos días en que quieras un desayuno fácil, rápido y delicioso.

Ahora imagina esto: un huevo cocido a tu gusto, sobre dulces tomates cherry cortados a la mitad y una cama de pesto con todo el sabor del parmesano, un poco de ajo y la col rizada. Los colores vibrantes de este platillo van a satisfacer a adultos y niños por igual.
Pizca tips
Puedes agilizar el proceso para preparar este desayuno de dos maneras. La primera: preparar el pesto con anticipación; se conserva muy bien en la nevera por tres días. La segunda: preparar los tomates con anticipación, usando esta receta de tomates asados. Así será mucho más fácil poner este platillo en tu mesa, aunque todo el proceso toma unos 20 minutos.