
Hoy les quiero compartir una de mis recetas favoritas. Esta frittata de calabacín y papa es algo así como la prima italiana de la tortilla española o el quiche francés. Todas ellas son preparaciones a base de huevo y puedes añadirles los vegetales o ingredientes que desees.
Yo soy fan de estas preparaciones. Recuerdo que, cuando recién me vine a Nueva York, uno de los lugares que más disfrutaba visitar para el desayuno y un café era Le Pain Quotidien. En su menú, mis favoritos eran la frittata de champiñones, el quiche Lorraine y el quiche de vegetales.
El quiche de vegetales era mi favorito. La combinación del calabacín y la cebolla me pareció maravillosa la primera vez que lo probé. Así fue como empecé a preparar en casa esta fritada de calabacín y papa.

¿Has probado una deliciosa frittata?
Para mí, la frittata perfecta es un poco cremosa, tiene una consistencia suave (pero completamente cocida), está llena de sabor y tiene toneladas de vegetales. Esta receta lo tiene todo.
Las frittatas son una excelente opción para aprovechar todos los vegetales que tienes en el refrigerador y que están a punto de dañarse. También puedes usar lo que ha sobrado de otras comidas, por lo que es una receta de aprovechamiento.
Otra ventaja de preparar frittatas es que son fáciles de transportar y se pueden hacer con anticipación.
Entiendo que este platillo puede parecer complicado de preparar, pero aquí voy a compartirte el procedimiento que ha funcionado para mí.
¿Cómo preparar una frittata perfecta?

- Añade un poco de leche: si tienes leche completa, mejor. Puedes usar half and half o cualquier leche vegetal cremosa. Evita la leche baja en grasa, ya que es demasiado líquida.
- Cocina tus vegetales antes de ponerlos en tu preparación: los vegetales deben estar suaves, completamente cocidos y caramelizados en el exterior. Esto les aportará mucho más sabor. Además, si los añades crudos, estarán duros cuando los huevos ya estén en su punto.
- Añadir queso es una buena idea: hará la preparación más cremosa y aportará mucho sabor. Y estamos de acuerdo: el queso siempre hace que todo sepa mejor. Puedes usar quesos que se fundan o duros; ambos funcionarán muy bien.
- No sobrecocines tu frittata: la vida es demasiado corta para quemar esta frittata de calabacín y papa. Mantén los ojos en ella cuando esté en el horno. Debes cocinarla hasta que los huevos se vean esponjosos en el borde y opacos, pero que aún se muevan ligeramente en el centro, ya que el calor residual seguirá cocinándolos. Confía en mí.
Pizca tips
Puedes cocinar esta receta usando cualquier tipo de molde; incluso los moldes para preparar cupcakes funcionan muy bien, solo recuerda ajustar el tiempo de cocción. Yo usé una sartén a prueba de horno, pero puedes emplear cualquier molde redondo o cuadrado que tengas a mano. ¡Que eso no te detenga!