
Cuando era niña, recuerdo la satisfacción que sentía cuando en casa había ensalada de papas o arroz con guisantes. Era como si la comida viniera con premio incluido. Creo que era una de mis cosas favoritas para comer. No fue hasta que me mudé a Nueva York que empecé a probar los guisantes en otras presentaciones, incluyendo esta sopa de calabacín, guisantes y albahaca.
La verdad, me encantan las sopas; las como al menos una vez a la semana, especialmente las cremas de vegetales. Me gusta que tienen un hermoso color, están llenas de texturas, son deliciosas, nutritivas y están repletas de vegetales y verduras.
Si a ti también te gustan las cremas de vegetales, aquí te dejo otras opciones que puedes preparar en este link.
Sobre los ingredientes

Cuando se trata de preparar crema de vegetales, el calabacín es uno de mis ingredientes favoritos, ya que aporta una textura súper cremosa sin necesidad de añadir cremas o leche. Además, tiene un alto contenido de agua, lo que significa que necesitarás menos líquido, ya sea agua o caldo de verduras.
También tiene un sabor muy ligero, lo que lo hace perfecto para combinar con otros vegetales sin robarles mucho protagonismo. He preparado esta receta de crema de calabacín ligera y esta crema de vegetales verdes usando calabacín como ingrediente clave, y es difícil para mí escoger una favorita. Las amo a todas.
Ahora sí, hablemos de los guisantes. Este ingrediente también aporta mucha cremosidad a la preparación, pero no solo eso: también le da sabores muy interesantes. Este platillo grita ¡primavera!
Pronto los guisantes estarán en temporada y hacen una combinación perfecta con hierbas aromáticas como la albahaca. El resultado es fresco y lleno de matices.

Los guisantes también contienen cantidades adecuadas de antioxidantes flavonoides como carotenos, luteína y zeaxantina, así como vitamina A. La vitamina A es un nutriente esencial necesario para mantener membranas, piel y vista saludables.
Además de los folatos, los guisantes también son ricos en muchas otras vitaminas esenciales del complejo B, como el ácido pantoténico, la niacina, la tiamina y la piridoxina. También son una excelente fuente de muchos minerales como calcio, hierro, cobre, zinc y manganeso.
Y son altos en proteínas. ¿Se puede pedir más?
Pizca tips

El secreto para que esta sopa de calabacín, guisantes y albahaca tenga un hermoso color verde vibrante es no sobrecocinar los vegetales. Los calabacines deben cocinarse hasta el punto en que estén completamente cocidos, pero aún conserven su color verde.
Además, debes apagar el fuego tan pronto como añadas la albahaca. Así obtendrás ese color increíble. De lo contrario, obtendrás una crema más amarillenta, aunque igual de deliciosa.