
Este smoothie bowl de batata (boniato) es para todos los amantes del tradicional pie de calabaza típico del otoño. Es una versión ligeramente congelada de ese pie. Podría decirse que es como un helado de pie de calabaza. Por cierto, ¿existe ese sabor de helado? Y si no, ¿por qué nadie lo ha inventado aún?
Es como nuestro relleno de pie favorito, con una textura más cremosa. A mí, en lo personal, me encanta cómo las batatas —llamadas boniato en algunos países— le dan una tonalidad naranja muy hermosa a este bowl. Aunque debo confesar que este tipo de preparaciones me fascina: no solo son deliciosas, también son hermosas (por si eres como yo y comes primero con los ojos). Si quieres, aquí encontrarás otro de mis favoritos, con ingredientes más veraniegos.
En este platillo vas a encontrar los sabores del otoño, perfecto para esos días en que no hace demasiado frío, como hoy, que el clima nos ha sorprendido con temperaturas elevadas a pesar de que el invierno ya está a la vuelta de la esquina. Pero bueno… es NY, así es su clima. Puedes preparar esta receta como desayuno o como postre, sirviéndola en bowls más pequeños.

Batata, el ingrediente estrella
Cuando pienses en las batatas, piensa en un ingrediente que combate enfermedades, vuelve tu piel más luminosa y fortalece tu sistema inmunológico.
Las frutas y vegetales con un color naranja brillante natural (digo natural porque no están incluidos los Cheetos ni los Doritos) poseen un alto contenido de betacaroteno, lo que los convierte en combatientes naturales de los radicales libres. Además, son ricos en vitamina A, que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, protege tus ojos y promueve una piel saludable.

Además, la batata es rica en fibra y es un carbohidrato de liberación lenta, lo que significa que te mantendrá satisfecho por más tiempo y, a su vez, no genera picos de glucosa después de su consumo.