Latte de vainilla y lavanda

Bebida latte con lavanda

Otro día lluvioso y frío en la ciudad de NY. Así que aprovecho para acurrucarme y consentirme con una bebida caliente, en esta ocasión, con un latte de vainilla y lavanda que está para tomarse un galón.

El café y yo tenemos una historia de amor de larga data (sin exagerar). Creo que es algo de familia. El aroma del café me llena de nostalgia. Me recuerda a las mañanas y a las medias tardes cuando mi mamá colaba el café. Y, a veces, aparecía alguna de mis hermanas «por el cafecito». Así que el más mínimo atisbo de un café recién colado me trae memorias que pueden remontarse, incluso, quince años atrás.

Solo el aroma del café me recuerda mi vida diaria en Venezuela y hasta algunos amores con besos sabor a café. Pero no fue sino hasta hace unos tres o cuatro años cuando empecé a experimentar con añadir otras esencias al café.

Latte vainilla y lavanda

Ahora bien, usar infusiones florales en el café nos ofrece una alternativa completamente diferente. No es igual al café, pero es como un helado derretido: así de dulce, aromático y delicioso.

Una de mis maneras favoritas de preparar estas infusiones es con flores de lavanda. Sin embargo, si no te gustan los sabores florales muy intensos, tal vez prefieras probar con una flor de aroma más suave, como rosas, flor de naranjo o manzanilla.

Si te animas, aquí te dejo la receta para preparar este latte de vainilla y lavanda, que está para morirse.

Latte de vainilla y lavanda

Latte de vainilla y lavanda

Receta de Mary

Bebida deliciosa y saludable de café, vainilla y lavanda. Perfecta para tomar fría o caliente, ideal para el verano, el otoño y el invierno.

Porciones

1

porción
Tiempo de preparación

5

minutos
Tiempo de cocción

5

minutos

Ingredientes

  • 1/2 taza de leche de almendras (o cualquiera de tu preferencia)

  • 1 cucharadita de flores de lavanda comestibles

  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla

  • 1/2 taza de café bien concentrado o 2 porciones de expreso

  • 1/2 taza de agua

  • Miel al gusto

Modo de preparación

  • En una olla pequeña, coloca el agua, las flores de lavanda y la vainilla. Deja hervir por 1 minuto a fuego alto, o hasta que se forme la infusión (lo sabrás por el aroma a lavanda). Reduce el fuego y añade la leche, calentándola sin dejar que hierva por completo.
  • Añade miel al gusto y reserva.
  • En una taza, añade el café y la cantidad de leche que prefieras. Así podrás personalizarlo. A mí me gusta con un sabor fuerte a lavanda, pero otros lo prefieren más suave. Ve probando y descubre lo que más te gusta.

Pizca tips

  • Es importante utilizar flores de lavanda certificadas como comestibles, ya que las que tienen propósito decorativo pueden contener pesticidas y otras sustancias nocivas para la salud.
  • Si eres de los que prefieren las bebidas frías, incluso el café, esta receta es muy fácil de adaptar. Puedes dejar enfriar la infusión de lavanda y luego mezclar todo sobre hielo. Otra alternativa es hacer cubos de café: congela el café en hieleras y, al momento de servir, solo añade la infusión de lavanda y la leche.

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