
La semana pasada preparé esta receta de crema de auyama (calabaza) para la cena y me trajo recuerdos de mi país, Venezuela. Las sopas y cremas ocupan un lugar muy importante en la gastronomía venezolana. Una comida se considera completa si incluye sopa, seco y jugo.
La última vez que probé una crema de auyama fue durante la cena de Acción de Gracias del año pasado. Para entonces, la calabaza ya estaba presente en todos lados, como suele ocurrir en el mes de octubre. Aunque estaba deliciosa, era muy diferente a la crema de auyama venezolana. Era más dulce, con un toque de canela (porque en otoño todo lleva canela). Vaya que la disfruté, pero extrañé la sazón de mi tierra.

En Venezuela preparamos este platillo de dos maneras, con leche o sin ella. A mí me gusta más sin leche, con un toque de crema agria o yogur, pero esa es solo mi preferencia. Igual, con leche o sin ella, es deliciosa.
Esta crema es un poco dulce, de consistencia sedosa y espesa. Perfecta como entrada o plato principal para una cena ligera. Puedes acompañarla con tostadas o con arroz (si eres venezolano y me lees, sabes que me refiero a tirar el arroz dentro de la crema). Con estos acompañantes tendrás una cena más completa.
Es una receta perfecta para la época de frío y, para mí, un recordatorio de mi infancia, de mi tierra.
El ingrediente estrella… auyama, calabaza, zapallo…

Bueno, aunque la que usé no fue exactamente la de la foto, utilicé la que en inglés llaman “butternut squash”, esa auyama de cuello alargado, parecida a una pera grande. La única razón por la que la usé es porque así se preparaba en casa, era la que usaba mi mamá y ahora es la que uso yo.
Pero hablemos de esta maravilla. La auyama tiene un aporte muy bajo de carbohidratos, por lo que se recomienda para el control de peso. Como todos los vegetales amarillos y anaranjados, es rica en betacarotenos y vitamina C. También aporta una cantidad considerable de vitaminas del grupo B.
El ingrediente secreto…
El ingrediente secreto no es tan secreto, ya que es muy común en la comida venezolana: el ají dulce. Recuerdo que el chef venezolano Sumito siempre dice que «el ají dulce es el perfume de Venezuela» (puedes verlo en esta entrevista que le han hecho a Sumito en agosto de este año). Para mí, esto es lo que hace esta receta especial.
Donde sea que consigo un poco de ají fresco, lo compro y lo pongo en mis preparaciones. Si me queda alguno por ahí, lo deshidrato en el microondas para usar luego.
Ahora sí, ¡¡¡vamos a cocinar!!!! Esta receta de crema de auyama (calabaza) no puede esperar.